Solo el amor alumbra lo que perdura

ECLIPTICA Y ZODIACO. LATITUD Y LONGITUD ECLIPTICAS


Astronomía

 

ECLIPTICA Y ZODIACO. LATITUD Y LONGITUD ECLIPTICAS

Tal como se ha dicho, el eje terrestre está inclinado respecto a la perpendicular de su plano orbital alrededor del Sol. Pero, desde la perspectiva geocéntrica, es el Sol el que se mueve en torno a nosotros -en apariencia- inclinado con referencia al ecuador celeste y, por lo tanto, al ecuador terrestre.

Es decir, para el observador situado en los polos, cuyo horizonte coincide con el ecuador celeste, el Sol se mueve a lo largo del año inclinado con respecto al horizonte y, debido a ello, durante seis meses ve al Sol (dia) y durante otro medio año no (noche). 

Se define como eclíptica a la línea que recorre el Sol en su evolución aparente alrededor de la Tierra en un año. Esta trayectoria, tal como se ha explicado, está inclinada en el cielo respecto a la circunferencia del ecuador celeste o prolongación del ecuador terrestre (figura 23). Dicha inclinación es de 23º 27' y se ha mantenido constante durante muchos miles de años, que se sepa. 

La eclíptica es fija en el cielo puesto que la órbita de la Tierra alrededor del Sol es siempre la misma. Como se verá al tratar luego la precesión equinoccial, no sucede lo mismo con el ecuador celeste, el cual es móvil, aun cuando conserva siempre su inclinación de 23º 27' con respecto a la eclíptica. A partir de la eclíptica se delimita el concepto de zodíaco, que es la franja circunferencial de 17º de anchura demarcada entre los 8'5º al norte de la eclíptica y los 8'5º al sur de ella (8'5 grados + 8'5 grados = 17º), tal y como se observa con claridad en la figura 24

El zodíaco (zoo-diaco: ronda de animales) es la franja celeste en la cual se mueven los nueve planetas del sistema solar, la Luna y, por supuesto, el Sol, que siempre recorre la línea media zodiacal (eclíptica). El porqué de esto se debe a que, en la propia estructura astronómica del sistema solar, los planetas realizan sus revoluciones en torno al Sol en órbitas más o menos inclinadas respecto al eje de rotación solar, pero dentro de unos límites o de cierta franja. Es decir, los planos orbitales de los planetas del sistema solar (y el de la Luna) no coinciden unos con otros, pero se separan poco dentro de una franja no muy ancha (figura 25). Por tanto, desde el punto de vista geocéntrico, nosotros observamos moverse a los planetas, la Luna y el Sol dentro de una banda, también limitada, denominada zodíaco. Sólo Plutón sobrepasa en ocasiones los 8'5º al norte o al sur de la eclíptica, debido a que su órbita es excepcionalmente inclinada, pudiendo llegar hasta los 12º tanto al norte como al sur.

Probablemente se habrá visto ya la necesidad de usar un método para fijar con exactitud las posiciones de los astros en el cielo, tal como se hace con los paralelos y los meridianos al dar la situación de un punto en la superficie de la Tierra. El sistema más usado en la Astrología es la latitud y la longitud eclípticas, que a continuación se definen.

Como se ve en la figura 26, al existir la inclinación mencionada entre la eclíptica y el ecuador celeste, tales circunferencias se cortan entre sí en dos puntos, uno por el cual el Sol comienza a subir -respecto al hemisferio norte-por encima del ecuador y, otro, por el cual comienza a descender, visto también desde el hemisferio norte. La longitud eclíptica toma como punto 0 o meridiano 0 al primero de los dos cortes citados (figura 26). Por ser la bóveda celeste precisamente una esfera, la longitud eclíptica se mide de 0º a 359º partiendo de dicho punto 0 a lo largo de la eclíptica. 

La latitud eclíptica va desde la propia eclíptica (0º de latitud eclíptica) hasta los 90º de latitud N. eclipt. o los 90º de lat. S eclipt. Podemos hacer pasar un eje perpendicular al plano eclíptico (figura 26), en cuyos "polos" se encuentran los 90º N de lat. eclipt. y los 90º S de la misma.

Por tanto, el zodíaco se ubica entre los 8'5º de lat. eclipt. N y los 8'5º de lat. eclipt. S. 

El círculo de las cartas astrales u horóscopos representa sencillamente a la eclíptica, considerada como un círculo perfecto en un nivel intelectual y geocéntrico de observación, aun cuando la órbita de la Tierra alrededor del Sol es elíptica (figura 16).